'FRAMING' Y MORFOLOGÍA EN EL TRATAMIENTO PERIODÍSTICO DE LAS DROGAS

FRAMING AND MORPHOLOGY IN MEDIA COVERAGE ABOUT DRUGS

Francisco Núñez-Romero Olmo / Pilar Paricio Esteban / Cristina Rodríguez Luque

fnunez@uch.ceu.es / pparicio@uch.ceu.es  / cristinarluque@uch.ceu.es

Profesores del Departamento de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Tecnología de la Información de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia


Sumario

1.- INTRODUCCIÓN         

1.1.- Drogodependencias, prevención y medios de comunicación         

1.2.- Efectos cognitivos de los medios e información sobre drogas        

1.3.- Hipótesis         

2.- METODOLOGÍA        

3.- RESULTADOS Y DISCUSIÓN         

3.1.- Cobertura         

3.2.- Encuadre formal        

3.3.- Género periodístico         

3.4.- Temáticas         

3.5.- Fuentes          

3.6.- ‘Frames’          

3.7.- Valoración morfológica         

4.- CONCLUSIONES         

5.- BIBLIOGRAFÍA         


Resumen

El consumo de drogas es un problema de primera magnitud en España, tal y como destacan los estudios nacionales e internacionales. Sin embargo, la prensa española, tradicionalmente, ha reflejado el tema en clave de delito. Este artículo plantea un análisis del tratamiento informativo de la droga en los diarios nacionales El País y El Mundo y en los valencianos Las Provincias y Levante-EMV durante el año 2010 desde dos puntos de vista: análisis de contenido desde la perspectiva del framing y análisis de morfología comparada. Los resultados confirman que el modelo informativo vigente no difiere del de hace décadas en España. Sin embargo, los diarios destacan formalmente temas y frames que no son los que tienen mayor índice de cobertura. Esto plantea un choque entre la teoría de la agenda setting y el framing, con la teoría de la construcción social de la realidad.

Palabras clave: droga; framing; diseño periodístico; tratamiento periodístico.

Abstract

Drugs consumption is a very important problem in Spain, as national and international studies highlight. However, Spanish press has traditionally cover drugs in term of crime. This paper presents a study of media coverage about drugs in two national newspapers –El País and El Mundo– and two Valencian newspapers –Las Provincias and Levante-EMV– in two ways: content analysis from framing perspective and comparative morphological analysis. Results confirm that the actual informative model is the same that the model of two decades ago. But newspapers analyzed highlight with their design issues and frames that are not the most important in coverage. This proposes a collision between agenda setting and framing theories with theory of social construction of reality.

Keywords: drug; framing; journalistic design; media coverage.

1.- INTRODUCCIÓN  (Sumario)

El propósito de esta investigación es estudiar el tratamiento periodístico de las drogas en los diarios nacionales El País y El Mundo y en los diarios regionales valencianos Las Provincias y Levante-EMV durante el año 2010. El análisis, que pretende comparar el tratamiento dado por los diarios nacionales y los regionales al tema de estudio, se hará por una doble vía; por un lado, a través de un estudio morfológico, y, por otro, a través de un análisis de contenido categorial desde la perspectiva del framing.

El objetivo de este estudio es, por tanto, analizar el tratamiento periodístico dado a las drogas en los cuatro diarios de información general objeto de estudio para comprobar si contribuyen a difundir una información que sirva para elevar la percepción del riesgo para la salud que supone consumir este tipo de sustancias. Además, también se pretende comparar el modelo informativo sobre las drogas difundido por los diarios nacionales y por los regionales para concluir qué tipos de diarios logran mejor el objetivo que proponen las distintas asociaciones que trabajan en la prevención del consumo de drogas[1].

1.1.- Drogodependencias, prevención y medios de comunicación (Sumario)

El consumo de drogas se ha convertido en uno de los problemas psicosociales más preocupantes en España. A pesar del aumento de campañas informativas sobre los riesgos y consecuencias negativas del consumo de sustancias adictivas, estupefacientes y juventud son un binomio de difícil disociación (Romero y Carcelén, 2010).

Los datos son elocuentes, puesto que el Informe Anual del Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías sitúa a España a la cabeza del continente en el consumo de cocaína, éxtasis y anfetaminas. Aun cuando en la Encuesta Domiciliaria sobre Alcohol y otras drogas de 2010 se percibe una reducción del consumo de cocaína por primera vez desde 1995, España se mantiene a la cabeza del continente en prevalencia de consumo de esta sustancia con un 4,8% en la población entre 15 y 34 años, siendo el segundo país en el continente tras el Reino Unido. Además, España está en 2010 entre los países de más alta prevalencia en el consumo de cannabis   con un índice del 10,6% (EMCDDA, 2011).

Sin embargo, la percepción de la drogodependencia como un problema entre la población española no parece tan clara. A pesar de que es un problema social relacionado con la salud, está desapareciendo de las agendas de los medios de comunicación, lo que refuerza el concepto de consumidor invisible (López de Luzuriaga y Bermejo, 2004; Pantoja Vargas y Abeijón, 2004) y puede contribuir a reducir la percepción de riesgo en determinadas sustancias, especialmente el tabaco, el alcohol y el cannabis entre los jóvenes (Cuesta y Menéndez, 2010).

Además, en 1997, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la ‘agenda pública’ marcaba las drogas como el tercer asunto más pre- ocupante para la sociedad. Paradójicamente, en el último avance de 2011, tan sólo un 0,8% de los encuestados sitúa las drogas como el problema principal, habiendo descendido al puesto 11 en 2010. Por consiguiente, parece que la droga ha dejado de estar presente en las agendas del público.

Un factor esencial en la prevención y asistencia de las drogodependencias es la información orientada a la educación en la prevención. El público necesita información sobre los efectos y consecuencias de las drogas para poder tomar decisiones racionales y una comunicación efectiva es importante para que esas decisiones se tomen correctamente (Sitthamorn y Ngamvithayapongse, 1998).

En la sociedad de la comunicación y en la era de la información, los medios actúan como mediadores entre la población y la realidad y, en muchos casos, como prescriptores. Los medios llegan a públicos amplios y multiplican el alcance de los mensajes. Como afirma Rojas (2005: 147), “sin el concurso de los medios, el poder para difundir mensajes entre un público masivo disminuye drásticamente”. Éste es un aspecto clave a la hora de considerarlos como público para proyectar campañas de corte social que tratan de sensibilizar a la sociedad en su conjunto. Por otra parte, y aunque los jóvenes hacen un consumo de los medios de comunicación que se orienta fundamentalmente hacia el entretenimiento, no desprecian su uso como fuente de información (Martínez Verdú, 2007).

Aunque la función comunicativa de los medios no tiene en su mano el poder para acabar con el problema, sí que  puede aportar a la comprensión  de las causas del consumo compulsivo y problemático de sustancias, a desvelar los contextos y las condiciones socioculturales de riesgo para el abuso de sustancias, a fomentar estilos de vida y prácticas sociales saludables, a ayudar a la desestereotipación y la desestigmatización de los consumidores y contribuir a una visión más realista y objetiva de la dinámica global de la producción de sustancias que se prestan a un uso indebido, tal y como explica Carlos Arturo Carvajal (2010), Asesor en Prevención Integral de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Además, pueden ayudar a sensibilizar sobre el principio de la corresponsabilidad en los distintos ámbitos y niveles de la problemática: individual, familiar, comunitario y trasnacional.

En 1973, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) reconoció que los medios de información representan un poderoso medio de acción para formar actitudes y transmitir conocimientos en materia de drogas. Las investigaciones precedentes que abordan el tratamiento de las drogas en los medios de comunicación ponen de manifiesto que los medios generalistas, cuando informan sobre las drogas, lo hacen en clave de información de sucesos o de tribunales y pocas veces lo hacen teniendo en cuenta su función formativa y/o educadora. Además, estos estudios insisten en la gran oportunidad que ofrecen los medios como plataformas o canales para la difusión de las campañas de prevención y sensibilización frente a la drogadicción (J.L. Berrio, 2000; Colectivo Abierto de Sociología, 1997; P.D. Costa y J.M. Pérez, 1989; P. Del Río, 1991; M. Fernández-Cid, 1996; X. Ferrer y L.M. Dacosta, 1994; B. García Nebreda, 1987; J. Martín Nieto, 1998; Ministerio de Sanidad, 2000; M.P. Oliva, 1986; L. Pantoja Vargas y

J.A. Abeijón, 2004; P. Paricio Esteban, P. Sanfeliu Aguilar, y A. Sanfeliu Montoro, 2002; J. Partenen y M. Montoenm, 1989; J.L. Prieto, 1987; F. Quintá,  1989; Á. Rekalde y O. Romaní, 2002; M. Solans, 1991; A. Vega Fuente, 1995).

1.2.- Efectos cognitivos de los medios e información sobre drogas (Sumario)

Tomando como base los estudios precedentes y las diferentes teorías sobre los efectos cognitivos de los medios en la opinión pública, es necesario enmarcar la investigación desde las teorías de la agenda setting, de la tematización, del encuadre o framing, de la ‘espiral del silencio’ y de la construcción social de la realidad.

La teoría de la agenda setting ha sido definida como la canalización que la mente de los ciudadanos sufre hacia unos repertorios de temas de pre- ocupación pública en detrimento de otros que no son mencionados o destacados como consecuencia de la selección previa de asuntos que realizan los medios de comunicación. McCombs y Shaw (1972: 177) afirman que “They apparently learn, furthermore, in direct proportion to the emphasis placed on the campaign issues by the mass media.[…] it is hypothesized that the mass media set the agenda for each political campaign, influencing the salience of attitudes toward the political issues[2].

Así pues “a estas alturas parece innegable, gracias a los estudios de la agenda setting, que los medios industriales de comunicación ejercen una in- fluencia decisiva en la libertad formal de opinión de las gentes, como consecuencia del condicionamiento previo de lo que es o no es ofrecido a nuestra atención por dichos medios” (Dader, 1990: 90). Este autor reconoce esta teoría como la explicación por antonomasia en la formación de la opinión pública y del universo de preocupaciones públicas de los individuos.

La fijación de la agenda en los medios conduce a la tematización de la realidad. Siguiendo a Saperas (1987: 98), la tematización se puede definir como “el proceso de selección y de valoración de ciertos temas de interés insertados, de manera contingente, en la opinión pública, definida como estructura temática contingente que reduce la complejidad social en los diversos subsistemas o sistemas parciales en los que actúa”. De este modo, los aspectos tratados en los medios determinan los núcleos temáticos de interés de los ciudadanos y los silenciados apenas se encuentran entre ellos (Luhmann, 2000). Este extremo conectaría con la teoría de la ‘espiral del silencio’ (Noelle-Neumann, 1993).

Por otro lado, en cada paso del proceso de comunicación, se toman decisiones, se excluye o incluye información, se ignoran asuntos o se presentan con fuerza, se escriben titulares para captar la atención y se incluyen recursos gráficos para ilustrar los temas. Cada uno de estos pasos es, en esencia, la imposición de un encuadre. Tal y como clarifica en la evolución de sus teorías McCombs (2005), el segundo nivel de agenda se refiere a atributos, y los encuadres son atributos muy especiales: “Attributes defining a central themes are frames”[3] . Por otra parte, según Robert Entman (1993: 52): “To frame is to select some aspects of a perceived reality and make them more salient in a communicating text in such a way as to promote a particular problem definition, causal interpretation, moral evaluation, and/or treatment recommendation for the item described[4] .

Siguiendo a Dader (1990b), los medios tienen el poder de definir el grado de relevancia de un tema. El encuadre de la información en una u otra sección del medio puede determinar un tipo de lectura social distinta para un texto idéntico. En este sentido, el poder social de definir situaciones como serias o no, o de reforzar las pautas con las que cabe comportarse ante una serie de acontecimientos, está presente en el tipo de interacción social que los medios periodísticos propician a diario a nuestras sociedades, ya que encuadrar el hecho en una u otra sección del medio puede determinar un tipo de lectura social distinta para un texto idéntico.

Por otro lado, Mar Fontcuberta (1993: 65) apunta que  “el formato de  un medio refleja el valor que otorga a las informaciones que presenta y los receptores interpretan el medio en función de las reglas que él mismo enseña”. En este sentido, “la interrelación entre forma y contenido hace muy artificiosa toda separación drástica de uno y otro elemento con la vista puesta en su análisis” (Casasús y Roig, 1981: 127). Por tanto, estudiar no sólo el contenido de los mensajes, sino la forma en la que se presentan, es muy interesante para ver además de cómo se transmite la información sobre las drogas, también cómo es probable que la reciba el público. Así, según Canga (1994: 29), “si al hablar de diseño periodístico hay algún punto que pueda ser considerado como un axioma, éste es la relación indisoluble entre contenido y forma. Es decir, la interrelación existente entre la información propiamente dicha y la técnica utilizada para su presentación formal sobre las páginas de un medio impreso”.

González Díez y Pérez Cuadrado (2007: 9) insisten en la importancia de esta relación entre diseño y contenido: “Podría entonces considerarse al Diseño Periodístico como la interpretación gráfica del mensaje periodístico –no del publicitario, no del propagandístico– bajo criterios funcionales (de utilidad) de legibilidad, proporción, periodicidad, estilo y economía del medio donde se desarrolle”. De hecho, estos autores sostienen que la función del diseño periodístico es, principalmente, “establecer cada día la plataforma que atraiga y retenga el amplio espectro de clientes que nos rodea” (González Díez y Pérez Cuadrado, 2007: 185).

Las teorías analizadas se encuentran estrechamente vinculadas a la construcción social de la realidad, según la cual la información es poderosa porque crea realidades (Camps, 1990). El receptor de la información organiza su conocimiento de acuerdo con lo que proponen los medios, que son quienes determinan los temas que merecen mayor atención. En este sentido, disponer de los medios de comunicación significa, en la actualidad, poseer un poder social, no tanto por el contenido que transmiten, sino por el ambiente que crean, la atención y el mimetismo que despiertan. El medio actúa como un espejo que refleja la realidad social y, al mismo tiempo, es el lugar en el que se crea ésta (Castillo, 2011).

Centrándonos en la comunicación de las drogas, hay dos aspectos de la mediatización ejercida por los medios de especial interés: por un lado, la tematización desarrollada por éstos por sus efectos en la esfera de preocupaciones del individuo; por otro lado, la función de los medios en la construcción de la realidad que gira en torno a las drogas. Por consiguiente, no sólo el análisis de la presencia o ausencia de las drogas en la agenda temática de los medios, sino su encuadre e intensidad morfológica serán de- terminantes a la hora de comprender la vinculación entre su tratamiento in- formativo y la percepción del tema por parte del público. En este sentido, los medios encuadran y seleccionan la información orientando a los miembros de la sociedad para percibir esos temas como relevantes y pueden generar estados de opinión (Muñoz Alonso, Monzón, Rospir y Dader, 1992).

Por otro lado, a la luz de las teorías analizadas, los medios podrían poseer un potencial muy importante para desarrollar políticas y actuaciones en materia de drogodependencias y, por su poder de influencia en el público, pueden desempeñar también un gran papel en la educación y prevención (Pantoja Vargas y Abeijón, 2004).

1.3.- Hipótesis (Sumario)

Para desarrollar nuestra investigación, nos basamos en las siguientes hipótesis, que se desprenden del estudio de los anteriores análisis existentes en España sobre el tratamiento periodístico de las drogas:

H1. Se espera encontrar que los diarios regionales presten más atención al tema objeto de estudio por centrarse, principalmente, en una realidad más cercana.

H2. Se prevé que los temas y frames predominantes sean aquellos relacionados con el tráfico de drogas y el delito en ambos soportes.

H3. La intensidad formal de los textos se espera que sea media-baja y similar en ambos soportes.

H4. Los temas relacionados con la prevención del consumo y los frames relacionados con el enfoque sanitario del tema se prevé que tendrán mayor valoración formal que los demás.

2.- METODOLOGÍA (Sumario)

Para la realización del estudio se han utilizado tres metodologías de análisis: el análisis de contenido categorial (L. Bardin, 1986), el análisis de contenido desde la perspectiva del framing (R. Entman, 1993; D. Scheufele, 1999) y el análisis del encuadre morfológico y la intensidad formal (J. Canga Larequi, C. Coca García, S. Peña Fernández, y J. Pérez Dasilva, 2010; J. Del Olmo Barbero y S. Parratt Fernández, 2011; J. Kayser, 1982; P. Paricio Esteban, C. Rodríguez Luque, P. Sanfeliu Aguilar, y F. Núñez-Romero Olmo, 2011; C. Rodríguez Luque y F. Núñez-Romero Olmo, 2011).

Las cabeceras seleccionadas han sido El País, El Mundo, Las Provincias y Levante-EMV. Los criterios adoptados para la elección de los soportes han sido tirada/difusión y que cubran espectro ideológico diferenciado en base a la línea editorial del medio. Se han escogido los dos diarios nacionales y los dos regionales valencianos de más tirada en el año móvil de febrero a noviembre de 2010 según el EGM (Estudios General de Medios).

En total, se han estudiado 920 textos. Para su obtención, se ha utilizado la herramienta informática My News. My News es un software contratado por la Universidad CEU Cardenal Herrera que busca por palabras en distintas cabeceras de diarios nacionales y devuelve el texto completo y el pdf de la página del periódico al que pertenece el texto. Para encontrar los textos ob- jeto de estudio se realizó una búsqueda con la herramienta My News en El País, El Mundo, Levante-EMV y Las Provincias en todo el año 2010 utilizando como palabra clave el término “droga”. Tras la primera obtención de resultados, se procedió a la limpieza de los mismos, ya que la herramienta de- volvía algunos textos que no tenían nada que ver con el objeto de estudio.

En paralelo, y para la aplicación de los tres tipos de análisis, se elaboró una ficha compuesta por variables pertenecientes a cada uno de los tipos de análisis y que ha sido aplicada a cada texto objeto de estudio. En dicha ficha, construida sobre el software de base de datos FileMaker, se han tabulado variables identificativas del texto (cabecera, fecha, página y titular), pero también variables del análisis categorial (sección donde se ubica el texto, género periodístico, tema principal tratado, sustancia mencionada y fuentes citadas), variables del análisis morfológico (extensión de la información, ubicación en el periódico y en la página del texto; anchura, altura, superficie, cuerpo y jerarquía del titular; número de imágenes y jerarquía en la página; utilización de elementos tipográficos y de diseño de realce, como cintillos o páginas especiales); y variables del análisis del framing (se elaboró una categorización de frames utilizando para ello estudios anteriores sobre biotecnología realizados en Estados Unidos –Brossard, Dunwoody, Dudo, Hillback, y Wijava, 2007– y analizando los resultados de anteriores estudios de prensa españoles sobre drogas).

Se define como unidad de análisis la unidad redaccional –entendida como “agrupación unitaria y generalmente autónoma de dos o más elementos de estructura (título y texto; título e ilustración; título, texto e ilustración)” (Casasús, 1998: 119-120)– cuyo texto trata el tema de las drogas como tema principal o secundario.

El análisis se ha realizado con una fiabilidad de un 90% en todas las variables en el coeficiente Kappa de Cohen.

3.- RESULTADOS Y DISCUSIÓN (Sumario)

3.1.- Cobertura (Sumario)

Tras la búsqueda con My News y la limpieza de los registros encontrados, se ha realizado un análisis de un total de 920 unidades redaccionales. En su distribución por cabeceras, Las Provincias es el diario que más atención presta al tema (401 unidades redaccionales), seguido por Levante (215), El Mundo (180) y, finalmente, El País (124). Si comparamos la cobertura prestada al tema objeto de estudio por familias de diarios, se observa que los periódicos regionales prestan mucha más atención al tema (67% de las unidades redaccionales publicadas) que los diarios nacionales (33%). Esto concuerda con lo expuesto en la H1, donde preveíamos que las cabeceras regionales prestarían más atención al tema objeto de estudio.

3.2.- Encuadre formal (Sumario)

La sección donde se publican más unidades redaccionales es la que hemos denominado ‘Secciones regionales’ –todas aquellas secciones de los diarios analizados que se llaman ‘Comunidad Valenciana’ o ‘Provincia’ o ‘Comunidad’, etc., y que hacen referencia a una región, ya sea provincia o comunidad autónoma–, que agrupa un total de 506 unidades redaccionales (55%). La segunda sección donde se encuadran las unidades redaccionales es la sección ‘Sucesos’ (150 unidades redaccionales, el 16%) a pesar de que no todos los diarios analizados cuentan con dicha sección.

Si observamos las secciones por familias de soportes, en los nacionales, ‘Secciones regionales’ es la que encuadra más unidades redaccionales (124, que suponen el 41%) –hay que recordar que se han estudia-  do las ediciones en Valencia de las cabeceras nacionales–, seguida por la sección ‘Nacional’ (72 unidades redaccionales, que suponen el 24%). En la familia de diarios regionales también prevalece el grupo ‘Secciones regionales’ (382 unidades redaccionales, es decir, el 62%), seguida por la sección ‘Sucesos’ (139 unidades redaccionales, el 23%).

El porcentaje de unidades redaccionales en el grupo ‘Secciones regionales’ es menor en los diarios nacionales que en los de la Comunidad Valenciana. Además, los diarios nacionales apenas encuadran noticias sobre drogas en la sección ‘Sucesos’, sino que los hacen en la sección ‘Nacional’, mientras que los regionales se comportan a la inversa.

Por diarios, El Mundo repite el patrón visto para la familia de soportes nacionales, y en su cobertura prima la categoría ‘Secciones regionales’ (50%), seguida por la sección ‘Nacional’ (27%). Sin embargo, El País ubica preferentemente los textos sobre drogas en la sección ‘Sociedad’ (28%) o en ‘Secciones regionales’ (27%), aunque también en ‘Nacional’ (19%). En el ca- so de Las Provincias, el 84% de las unidades redaccionales están ubicadas en ‘Secciones regionales’, mientras que en Levante, el 54% de las unidades redaccionales están enmarcadas en la sección ‘Sucesos’ y el 21% en ‘Secciones regionales’.

Tabla 1. Unidades redaccionales por periódicos y familias según su ubicación en secciones

Fuente: elaboración propia

3.3.- Género periodístico (Sumario)

El 94% de las unidades redaccionales estudiadas son informaciones, el 4% son textos de opinión y el 2% textos interpretativos. De hecho, el 77% de las unidades redaccionales son noticias y el 9% breves, mientras que el 5% son re- portajes y sólo el 2,5% son artículos de opinión. En este sentido, podemos afir- mar que la gran mayoría de la información transmitida por los periódicos estudiados sobre la droga será poco profunda, no muy extensa y con pocas fuentes citadas, lo que se nos antoja distante de la necesaria profundidad para lograr que los medios estudiados desarrollen su papel como prescriptores sociales.

3.4.- Temáticas (Sumario)

En cuanto a los temas tratados por los textos, hemos estudiado un total de 20 categorías temáticas que, para poder analizarlas y cruzar esta variable con otras, hemos agrupado en cinco grandes categorías: Tráfico de drogas, Consecuencias del consumo, Datos sobre consumo, Prevención y Adicciones en general.

Tabla 2. Unidades redaccionales por periódicos y familias según categorías temáticas

Fuente: elaboración propia

La categoría temática Tráfico de drogas es la principal (42%), seguida por la categoría Prevención (28%). Si nos fijamos en las distintas familias de soportes, en los diarios nacionales prima el tema Prevención (38%) sobre la categoría Tráfico de drogas (34%). Sin embargo, en los regionales, la cate- goría Tráfico de drogas (46%) prima sobre la categoría Prevención (24%).

Por periódicos, en El Mundo, las categorías Prevención (37%) y Tráfico de drogas están muy parejas (36%). En El País, el tema Prevención (39%) es- tá algo por encima del Tráfico de drogas (31%). En Las Provincias, la categoría Tráfico de drogas (47%) agrupa algo más del doble de unidades redaccionales que la categoría Prevención (23%). En Levante, la tendencia es parecida, ya que la categoría primordial es Tráfico de drogas (44%), con cerca del doble de unidades redaccionales que la categoría Prevención (24%).

3.5.- Fuentes  (Sumario)

Como ya decíamos al estudiar los géneros periodísticos, la aparición de fuentes en las unidades redaccionales objeto de estudio es bastante escasa. De hecho, la media de fuentes citadas por texto es menor que 1 (0,7). En los diarios nacionales, la tendencia a citas fuentes es algo superior que en los regionales (0,76 frente a 0,67), aunque, aún así, se antoja demasiado baja. Por periódicos, El Mundo es el que presenta un valor más alto (0,8), seguido por Levante (0,72), El País, (0,69) y, por último, Las Provincias (0,62).

Aún así, las fuentes que más veces aparecen citadas son las fuentes policiales (328 apariciones), seguidas de las fuentes políticas (222 menciones), muy lejos ya de los no expertos (101 aparición), que son la tercera fuente en número de citas. En los diarios regionales se repite esta tendencia: las fuentes más citadas son las policiales (241), seguidas por los políticos (130) y los no expertos (62). Esto concuerda con que los temas más tratados en esta familia de diarios sean los relacionados con tráfico de drogas. Sin embargo, en los diarios nacionales, las fuentes más citadas son las políticas (92), aunque no muy por encima de las policiales (87). Por periódicos, Levante es el que más fuentes totales cita (310), seguido por Las Provincias (289), El Mundo (210) y El País, que cita menos de la mitad que El Mundo (97).

Tabla 3. Número de fuentes citadas por periódicos y familias según su naturaleza

Fuente: elaboración propia

3.6.- ‘Frames’  (Sumario)

En el análisis de contenido desde la perspectiva del framing se ha elaborado un listado de frames tras la revisión de la literatura científica precedente. En este caso, se han contabilizado como destacados los frames presentes en el titular o la entradilla y como presentes los frames no destacados en el titular o la entradilla, pero sí en el texto de la unidad redaccional objeto de estudio. Para   la valoración del análisis de contenido desde la perspectiva del framing se ha procedido de dos formas distintas: por un lado, se ha elaborado una tabla de porcentajes de textos con los frames presentes o destacados; por otro lado, se construye una tabla de valoración de frames otorgando el valor 1 a los textos

con el frame presente y el valor 2 a los textos con el frame destacado, de man- era que los valores de los frames estarán siempre entre 1 y 2 (el significado más cercano a 1 será el de preponderancia del frame como presente y el sig- nificado más cercano a 2 será el de preponderancia del frame como destaca- do). Además, la tabla de los porcentajes se ha realizado de tres maneras: por- centajes para textos con frame presente, porcentajes para textos con frame destacado y porcentajes para textos con frame presente o destacado. En este artículo sólo nos centraremos en esta última por ser una especie de resumen de las dos anteriores y porque los resultados no son suficientemente dispares como para hacer necesaria una exposición más detallada del fenómeno para comprender su significado. 

Tabla 4. Porcentaje de unidades redaccionales por periódicos y familias según frame presente y destacado

Fuente: elaboración propia

Si nos fijamos primero en todos los textos analizados, el frame Delito es el más destacado, ya que aparece como presente o destacado en un 53,53% de las unidades redaccionales analizadas. El segundo en importancia sería el frame Política-legislación, con un 29,66%. Los demás frames tienen valores por debajo del 10%. La preponderancia del frame Delito es congruente con la preponderancia de los temas tratados (tráfico de drogas), con las fuentes más citadas (policiales) y con la ubicación en secciones preferida (secciones regionales y ‘Sucesos’).

Si analizamos por familias de soportes, tanto en los nacionales como en los regionales el frame Delito es el preeminente (en torno al 54%), seguido, en ambos casos, por el frame Política-legislación (36,84% en nacionales y 26,37% en regionales).

La tendencia –frame Delito más destacado y frame Política-legislación el segundo– se repite en cada uno de los cuatro diarios estudiados. Estos datos, por tanto, confirman lo enunciado en la H2 y se comprueba que el modelo informativo, en cuanto al contenido, se mantiene muy similar al de hace varias décadas. Este modelo, como ya criticaban los autores vistos en el punto 1, no contribuye al aumento de la percepción del riesgo para la salud que supone el consumo de drogas, sino que, por lo contrario, ahonda en la relación “drogas-delincuencia”.

3.7.- Valoración morfológica  (Sumario)

Además del análisis de contenido tradicional y desde la perspectiva del framing, también hemos elaborado un análisis morfológico según la metodología propuesta por Kayser y utilizada recientemente por otros autores, como ya se indicó anteriormente. En este sentido, hay que tener en cuenta que los valores que puede tomar una unidad redaccional en el análisis morfológico pueden ir desde 1 hasta 100.

En primer lugar hemos comparado la valoración formal de las unidades redaccionales analizadas según las cabeceras donde se publicaron. La media de valoración obtenida ha sido 36,13, lo que significa que la intensidad formal de las unidades redaccionales es media-baja. Esto confirma la primera parte de la H3, donde preveíamos que las unidades redaccionales cuya temática gira alrededor de la droga no tendrían una valoración formal alta. La valoración formal de las unidades redaccionales publicadas en los diarios nacionales es estadísticamente más alta que la de las unidades redaccionales publicadas en los diarios regionales. En relación con la H3, podemos indicar que estos datos refutan la segunda parte de la hipótesis, que indicaba que la valoración formal sería similar en ambos soportes, porque muestra que existe una diferencia significativa entre las dos familias de diarios. Sin embargo, la diferencia no es demasiado elevada y tanto la valoración formal de los diarios nacionales como la de los regionales sigue siendo media-baja, con lo que la H3 no queda refutada en ese sentido.

Si estudiamos la valoración formal dada a las unidades redaccionales en cada periódico, observamos que el diario El Mundo presenta los textos sobre drogas de una manera estadísticamente más llamativa que los demás diarios, ya que la media de su valoración formal es estadísticamente la más alta (40,34). Además, también podemos afirmar que el diario Levante es el que menos importancia da a estos textos por su presentación gráfica, ya que su valoración formal es estadísticamente la más baja (31,88).

Hemos analizado cómo dan importancia los diarios estudiados a las unidades redaccionales relacionadas con las drogas según la sección donde las ubican. No podemos establecer diferencias estadísticamente significativas entre las distintas secciones, pero sí que se observa una tendencia a dar más importancia formal a las unidades redaccionales que se ubican en la sección ‘Ocio’ y en la sección ‘Economía’. Sin embargo,   es  necesario destacar que estas secciones recogen muy pocas noticias, pero que, cuando lo hace, realizan un   despliegue   formal  nada desdeñable. Las secciones más directamente relacionadas con la salud (Especiales  y  Salud)  son  las secciones con menor valoración formal. Mientras, las secciones donde más se ubican los textos, secciones regionales y ‘Sucesos’, tienen una valoración muy cercana a la media, en torno a 35 puntos.

También  hemos  estudiado la valoración formal según los temas principales de los textos de las unidades redaccionales. En el análisis de la valoración por las categorías temáticas, apenas existen diferencias entre unos grupos y otros y todas las valoraciones giran en torno a 36 puntos. Sin embargo, al estudiar la valoración formal según los temas principales sin agrupar, sí que se observan diferencias estadísticamente significativas muy llamativas. 

Los dos temas con la valoración formal más alta son Consecuencias sobre la salud psíquica y Celebrities en consumo. En este caso, uno de los temas relacionados con la salud y con los efectos del consumo de drogas sobre la salud es el que más valoración formal tiene, algo que confirma, en parte, la  H4. Sin embargo, el tema de los famosos consumiendo drogas refuta la H4, ya que no tiene nada que ver con un enfoque sanitario ni de prevención del con- sumo de drogas. Es más, esta temática es una de aquellas que los teóricos coinciden en que contribuye a la ‘glamurización’ del consumo de drogas y a proponer modelos sociales poco aconsejables para contribuir al aumento de la  percepción del riesgo que supone el consumo de drogas.

También hemos analizado la valoración formal de los textos según su frame destacado. En este caso, los frames destacados con más valoración formal son el frame Contexto general científico-técnico y el frame Mercado- empresa, y los menos valorados los frames Personalización anecdótica, Ética-moralidad y Nueva investigación. En este sentido, uno de los frames de enfoque sanitario es el más valorado, aunque otro es de los menos valorados. El frame Delito, que es el más destacado en los textos, tiene una valoración formal algo superior a la media (38,4), pero no es de las más altas.

4.- CONCLUSIONES  (Sumario)

El modelo informativo sobre las drogas que mantienen los diarios estudiados es muy similar al existente hace dos décadas en España, ya que prima la información poco profunda, las temáticas de tráfico de drogas, la ubicación de los textos en las secciones relacionadas con los sucesos (sección ‘Sucesos’ y en secciones regionales) y el recurso a fuentes policiales para elaborar la información.

En este sentido, la H1 (los diarios regionales prestarán más atención a las drogas) se ha visto refrendada por los resultados obtenidos del análisis, ya que los diarios regionales analizados prestan más atención al tema de las drogas por tratarse de una realidad que se aborda desde la perspectiva de la cercanía. De hecho, en esta familia de soportes la mayoría de las unidades redaccionales se ubican en las secciones regionales –más del 62%– (comunidad, provincias y comarcas) o en la sección de ‘Sucesos’ –23%–, donde también se relatan hechos acontecidos en el marco territorial regional.

Además, la H2 (los temas y frames predominantes serán los relacionados con tráfico de drogas y delito) también se ha visto confirmada. El 42% de los textos se dedican al tema Tráfico de drogas, aunque en los diarios nacionales prevalece la categoría temática Prevención, que agrupa el 38% de las unidades redaccionales, sobre Tráfico de drogas, que agrupa el 34% de los textos analiza- dos. En cuanto a los frames, Delito está presente o destacado en casi el 55% de los textos analizados, mientras que los frames relacionados con un enfoque sanitario no están presentes o destacados en más del 9% de los textos.

La investigación realizada también confirma la H3 (la intensidad formal de los textos será media-baja y similar en todos los soportes), ya que la valoración formal de los diarios analizados está en torno a 36 puntos sobre 100, lo que supone una valoración media-baja. A pesar de que los diarios nacionales valoran más la información sobre drogas que los regionales, la diferencia entre las dos familias de soportes no es grande (39,28 en los nacionales y 34,7 en los regionales).

En cuanto a la H4 (los temas y frames relacionados con la prevención y el enfoque sanitario tendrán mayor valoración formal), encontramos resultados algo contradictorios. Por un lado, en cuanto a las temáticas, las dos más valoradas formalmente son la de famosos consumiendo drogas y la de las consecuencias del consumo sobre la salud psíquica. Las pruebas estadísticas no nos permiten establecer cuál de estos dos temas es considera- do más importante por los diarios estudiados según su maquetación. Sin embargo, si comparamos los temas agrupados, apenas encontramos diferencias entre todas las categorías. Por otro lado, al evaluar la valoración for- mal según los frames destacados, hallamos que, a pesar de que las pruebas estadísticas no nos permiten afirmar que exista una diferencia significativa entre unos frames y otros, existe una tendencia en los diarios estudiados a valorar formalmente más los textos con los frames destacado Contexto general científico-médico y Mercado-empresa. Sin  embargo,  los  textos  con el frame Delito destacado también se encuentran entre los más valorados. En este sentido es necesario ampliar la muestra para poder dar una respuesta estadísticamente apropiada a la H4.

Además de responder a las hipótesis planteadas, este análisis denota que la relación entre diseño y contenido en los diarios analizados en cuanto a la temática drogas no es del todo congruente. La mayoría de los contenidos destacan la faceta delictiva de las drogas. Sin embargo, son otros factores –famosos consumiendo drogas, consecuencias psicológicas del consumo de drogas o enfoques médicos y económicos– los que hacen que los diarios analizados desplieguen más potencialidad formal a la hora de presentar los textos y que sea en esos casos cuando el tema sea presentado como más importante. Por tanto, en la representación de las drogas que hacen los medios analizados en el periodo objeto de estudio entrarían en confrontación las teorías de la agenda setting y el framing junto con la teoría de la construcción social de la realidad. Para dilucidar este contencioso sería necesario realizar un estudio sobre el público para saber cómo perciben ellos la información sobre drogas que ofrecen los diarios estudiados.

5.- BIBLIOGRAFÍA (Sumario)

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[1] Esta investigación ha sido financiada por el proyecto de investigación que la Fundación para el Estudio, Prevención y Asistencia a las Drogodependencias (FEPAD) de la Generalitat Valenciana tiene con los autores en 2011-2012.

[2] Aparentemente la gente toma conciencia de los temas en proporción directa al énfasis dado por los medios a los mismos […], se establece la hipótesis de que los medios establecen la agenda para cada campaña política influyendo en la relevancia de las actitudes hacia los políticos”. Traducción de los autores.

[3] “Los atributos que definen los temas centrales son encuadres”. Traducción de los autores.

[4]  “Enmarcar es seleccionar algunos aspectos de una realidad percibida y hacerlos destacar en un texto comunicativo, de tal manera que promueva la definición particular de un problema, una interpretación causal, una evaluación moral y una recomendación sobre el mismo”. Traducción de los autores.

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